BUÑUELOS DE TODOS LOS SANTOS

24 Oct

El Día de Difuntos es el día designado en la Iglesia Católica para la conmemoración de los fieles fallecidos. En este día, al igual que en otras doctrinas y religiones se rinde culto a los familiares desaparecidos. En el caso de los cristianos se suelen llevar flores o velas al cementerio y rezar algunas oraciones.

En los primeros días de la cristiandad se escribían los nombres de los hermanos que habían partido, en la “díptica”, que es un conjunto formado por 2 tablas plegables en forma de libro en las que la Iglesia primitiva acostumbraba a anotar en dos listas pareadas los nombres de los vivos, y los muertos por quienes se había de orar.

Ciertas creencias populares relacionadas con el Día de Difuntos son de origen pagano y de antiguedad inmemorial. En los pueblos del Norte de algunos países europeos que profesan la religión cristiana se cree que en la noche de Difuntos los muertos vuelven a las casa donde antes habían vivido y participan de la comida de los vivos.

Resulta curioso que esta creencia se repita en muchas religiones y países diferentes, como por ejemplo Japón.

En Japón se celebra en unas regiones, del 13 al 16 de Julio, (según el calendario lunar), y en otras, del 11 al 16 de Agosto, (según el calendario solar) ; el Obon, que es una fiesta cuya finalidad es rendir tributo a los difuntos.

Esta tradición que comenzó a principios del siglo VII a.C, se basa en la creencia de  que los antepasados fallecidos “vuelven” del otro mundo para reunirse unos días con sus familiares. Lejos de ser tristes, estos días son una oportunidad para que se reúnan las familias que vienen desde distintas partes del país, y recordar todos juntos a sus antepasados.

Delante del altar budista que hay en las casas de muchos pueblos, se ponen unas bolas de arroz, pepino y berenjenas pinchados con palillos. El pepino simboliza al  caballo y la berenjena a la vaca.

Se dice que los difuntos vienen a caballo porque quieren verse cuanto antes con sus familiares. Y que cuando se van, lo hacen montados en una vaca para ir despacio, como lamentándose de tener que despedirse hasta el año siguiente. Otros dicen que los espíritus vuelven a caballo y los regalos de sus familiares los llevan las vacas.

El fuego también es importante en estos días. Se empieza con el Mukae-bi (fuego de bienvenida), colocando faroles a la entrada de cada casa para guiar a los espíritus a sus respectivos hogares.

En México el famoso Día de los Muertos se originó con los olmecas, la primera civilización mesoamericana centrada en la actual Veracruz, cuyos orígenes son aún un misterio. Hay registros de celebraciones para honrar a los muertos en las etnias; méxica, maya, purépecha, nahua y totonaca, que tuvieron lugar hace 3.000 años. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecahuati ó Mictlancíhuatl, diosa de la muerte y señora de Mictlán, el inframundo de los infiernos, actualmente relacionada con la famosa “Catrina”.

Según la creencias de la antigua civilización mexicana, los fallecidos, dependiendo de las circunstancias de su muerte podían tomar varias direcciones: los que morían en circunstancias relacionadas con el agua, iban a el Tlalocan (aunque los muertos solían ser incinerados, los que se dirigirían a este sitio eran enterrados como las semillas que germinarían ).

Los muertos en la guerra o en combate, iban a Omeyocan, paraíso del sol.

Y los que morían de muerte natural tenían que dirigirse a Mictlán, para lo que tenían que atravesar un camino tortuoso y difícil. Por este motivo el difunto era enterrado con un perro que le ayudaría a cruzar un río, y llegar ante Mictlantecuhtli, (señor de los muertos).

Actualmente los mexicanos en la celebración del Día de los Muertos, mezclan las costumbres cristianas con las raíces indígenas. Para ellos, sabiamente, la muerte es una parte igual de la vida.

Ofrenda de comida para los muertos

Su calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos. Cada una de las cuales es una fiesta de alegría y evocación. Los mexicanos, hospitalarios por naturaleza, cuando se trata de acoger a sus parientes fallecidos, lo son más que nunca. Hay que ofrecer todo lo que sea de su agrado, sobre todo la comida.

Pan de muerto; es un pan dulce que se acostumbra tomar el Día de los Muertos.

El “Peri Em Heru”, libro para salir al día como lo llamaron los antiguos egipcios y conocido por la mayoría de nosotros como “el libro de los muertos”. Es un conjunto de textos funerarios llenos de fórmulas mágicas para guiar a los muertos hasta el más allá. Los capítulos 130-162 de dicho libro, el primero ilustrado de la historia, son textos de glorificación al muerto que se debían leer a lo largo del año en determinados días festivos para el culto funerario y servicio de las ofrendas al difunto.

También los antiguos egipcios dedicaban tiempo a honrar a sus fallecidos. Los familiares del difunto visitaban con frecuencia las tumbas y les llevaban regalos como comida, bebida, perfumes…, y todo lo que fueran a necesitar en su nueva morada.

Fragmento del libro de los muertos
Para los musulmanes no existe una celebración particular para los fieles difuntos. La oración de los difuntos solo se practica en el rito del funeral. Se conmemora al difunto en su aniversario fúnebre, y se recitan versos del Corán para alcanzarle al fallecido una oración especial.

Aunque hablamos del Día de los Difuntos, lo que os voy a relatar, si bien concierne a los vivos, en este caso está “desgraciadamente” relacionado con los muertos.

En el cementerio de el Cairo se encuentra “la ciudad de los muertos” conocida como “Arafa”. El cementerio tiene 4 millas de largo y es lugar de enterramiento de Califas, Emires y otros Sultanes Mamelucos. En 1.967 a raíz de la guerra de los 6 días se produjo una emigración masiva hacia El Cairo. Miles de  personas se vieron obligadas a instalarse en el cementerio a falta de un sitio mejor. Unas 50.000 viven en Mausoleos y el resto vive apretujada en infraviviendas construidas en antiguos sepulcros. Aunque los turistas salimos bastante impresionados de la visita, estas amables gentes que habitan el cementerio son cálidas y no pierden la sonrisa a pesar de la pobreza en que se encuentran.

Una señora sentada en la puerta de la tumba que es su vivienda (la foto no es mía)

A pesar de los siglos transcurridos y de tener o no creencias religiosas, algo no ha cambiado en su esencia. El cariño y el recuerdo para esos seres queridos que se han marchado.

Como decía el actor y escritor estadounidense Groucho Marx. ¡ Prefiero que cuando llegue la muerte no me pille en casa!

Buñuelos de viento de Todos los Santos
Ingredientes para la masa:

  • 150 gramos de harina
  • 125 gramos de mantequilla
  • 1/2 litro de agua
  • Medio vaso de leche
  • 6 huevos
  • Un pellizco de sal
  • Un pellizco de azúcar
  • Aceite de girasol u oliva para freír

Ingredientes para la crema pastelera de relleno(unos 800 gramos aprox)

  • 1/2 litro de leche
  • 3 yemas de huevo
  • 125 gramos de azúcar
  • 30 gramos de harina
  • 30 gramos de maizena
  • Una cucharada de esencia de vainilla
  • Un chupito de brandy

Preparación de la crema pastelera:

Apartar medio vaso de leche y poner el resto en una cacerola de fondo grueso a fuego medio, y llevar a ebullición.

Mezclar las yemas con el azúcar con un batidor de varillas hasta que queden blanquecinas.

Añadir la maizena y la harina tamizadas y mezclar bien todo el conjunto. A continuación echar la leche fría y mezclar hasta conseguir una crema lisa.

Apartar el cazo del fuego e incorporar 1/3 de la leche hirviendo removiendo con las varillas, y a continuación la leche restante.

Mezclamos bien sin dejar grumos y volvemos a poner la cacerola en el fuego. Llevamos a ebullición sin parar de batir. Cocer durante 25 segundos aproximádamente.

Poner la crema en un recipiente de acero inxidable o de cristal para que se enfríe con mayor rapidez. Pasar un dado de mantequilla o espolvorear con azúcar glas la superficie de la crema para evitar que forme costra.

Si queremos aromatizar la crema, separamos la porción deseada y la mezclamos con lo que nos guste. Yo he separado 2/3 de crema sin aromatizar. El resto lo he dividido en dos partes más. Una la he mezclado con dos cucharadas de cacao amargo y la otra la he aromatizado con café soluble. Puedes hacerlo con licor de peras, de avellanas, con limón, con naranja, etc.

Preparación de los buñuelos de viento:

En una cacerola de fondo grueso se ponen: el agua, la leche, la mantequilla y los pellizcos de sal y azúcar a fuego suave.

Cuando arranque a hervir se añade toda la harina de golpe y se mezcla con una cuchara de madera, hasta obtener una pasta que se enganche a las paredes del cazo.

Se retira del fuego y se deja entibiar. Cuando esté casi fría se añaden uno a uno los huevos, no se añade el segundo hasta que no esté totalmente integrado a la masa el primero. Hasta obtener una masa fina y suave pero no líquida.

Se deja reposar 5 minutos y se van echando porciones en una sartén con abundante aceite caliente, ayudándonos de dos cucharas de postre untadas de aceite o rellenando una manga con la masa y cortando pequeñas porciones con unas tijeras (como los churros).

Cuando estén dorados se sacan y se escurre el exceso de aceite con papel de cocina.

Se pueden rellenar de crema pastelera, nata, caramelo, cabello de angel, etc.

Se espolvorean con azúcar glas y se sirven.

Anuncios

3 comentarios to “BUÑUELOS DE TODOS LOS SANTOS”

  1. Viena 25 octubre, 2010 a 13:33 #

    Buenas tardes Concha: Encantada de conocerte y de conocer tu blog que me ha dejado maravillada, es muy bueno, a nivel de recetas y a nivel de las introducciones con que las envuelves. Me gusta mucho y veo que tengo material para ponerme al día poquito a poco, disfrutándolo. Lo haré.
    Los buñuelos son también una preparación tradicional de mi tierra, como las gachas que imagino habrás visto en mi blog.
    Felicidades por este trabajo tuyo tan bien hecho.
    Un abrazo.

    • Siéntate en mi cocina 25 octubre, 2010 a 17:49 #

      Hola Viena, estoy muy contenta con tu comentario. Me encanta que alguien que tiene un blog tan magnífico como el tuyo tenga tan buena opinión. Recomiendo a todos que lo visitéis la dirección es. http:saboresdeviena.blogspot.com Magníficas recetas, muy buenas fotos y una forma de explicarlas muy personal.
      Un abrazo
      Concha

      • Viena 25 octubre, 2010 a 18:43 #

        Muchas gracias.

        Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: