BLINIS CON CREMA AGRIA Y AHUMADOS, PARA LOS MÁS OSADOS

24 Dic

Estando a las puertas de la Navidad, con un Papá Noel menos entradito en carnes y  unos cuantos renos menos que otros años, me preguntaba como se celebran estas fiestas en algunos países que no solemos asociar al acebo ni a las campanillas que cuelgan del trineo.

En Nueva Zelanda la Navidad se celebra entre flores de múltiples colores y bañándose en las playas bulliciosas bajo el caliente sol.

Las casas se adornan con el árbol Pohutukawa, que crece en la isla del Norte. Este árbol cuajado de flores rojas, no tiene nada que envidiar al abeto que se utiliza en otras latitudes.

En la cultura maorí, los espíritus y criaturas similares a los elfos y los gnomos de las tradiciones europeas, desempeñan un importante papel en las celebraciones navideñas.

Algunos neozelandeses celebran la Navidad dos veces al año. La segunda se celebra en Julio, que es pleno invierno y así la disfrutan con frío y nieve.

En Japón, al ser de religión cristiana sólo un 1% de la población, no hay ningún día oficial para celebrar la Navidad, pero allí donde se celebra los árboles están decorados con pequeños juguetes, abanicos de papel de oro y farolillos. Uno de los adornos más popular es el cisne de origami. (El origami es el arte japonés que consiste en plegar un papel para conseguir determinadas figuras, de mayor o menor complejidad, según el número de dobleces)

En las iglesias de Corea siempre hay música el día de Navidad. A los coreanos les encanta decorar sus casas con motivos navideños. El día de Navidad lo pasan en familia, y tras la comida, van de tienda en tienda para ver los artículos expuestos con motivo de las fiestas sin realizar compra alguna, únicamente con el fin de entretenerse.

En la India, la Navidad se celebra con esplendor, la celebración comienza el día 24 de Diciembre y continúa hasta el Año Nuevo. Los cristianos de todo el país recuerdan el nacimiento de Cristo, participando en misas especiales. Cantan villancicos y decoran sus árboles con pasteles y velas.

La preparación de la Navidad se hace con un mes de antelación. Los indios cristianos, encalan sus casas y realizan la limpieza de primavera. Las mujeres preparan la Torta de Navidad, que es esperada por toda la familia y también por los vecinos.

En las ciudades metropolitanas como Nueva Delhi o Bangalore se celebra el festival de Navidad, que forma parte de las fiestas importantes de la India, y cuenta con la participación de gente de todas las religiones, que se unen a la comunidad cristiana en estos días.

Todo el que se lo puede permitir compra ropa nueva y regalos para la familia y amigos. Es el tiempo para las reuniones familiares, pues muchos están lejos por su trabajo o cursan estudios superiores en otras ciudades, y regresan a sus hogares en estas fiestas.

En África hay unos 350 millones de cristianos que celebran la Navidad desde el Congo a Sudáfrica.

Los cristianos coptos de Egipto y Etiopía (unos 9 millones) celebran la Navidad el 7 de Enero pues utilizan un calendario diferente. Las familias más acomodadas compran regalos, las menos intercambian alimentos, libros u otros objetos. Son unas celebraciones que dan más importancia al nacimiento de Cristo en sí, que a la fiesta que lo rodea.

La mayoría de los cristianos africanos son demasiado pobres para poder permitirse comprar regalos para sus hijos y hay pocas tiendas de juguetes en las zonas rurales. Por este motivo es una costumbre muy extendida el intercambio de regalos como; libros escolares, jabón, ropa, velas, alimentos y otros artículos necesarios para la subsistencia.

En Malawi hay grupos de niños que van bailando y cantando de puerta en puerta, vestidos con faldas de hojas y tocando instrumentos de fabricación casera. A cambio reciben un pequeño regalo de dinero o comida por parte de aquellos que se lo pueden permitir.

En Gambia, las personas desfilan con grandes faroles llamados fanales, que tienen forma de barcos o casas.

En Liberia, la mañana del día de Navidad, la gente se despierta con los villancicos y los niños se intercambian jabón, algodón, dulces, lápices y libros. Por la tarde las familias van al campo donde los niños juegan y se bañan bajo el sol. En la cena, igual que en otros países de África se come al aire libre delante de las casas, donde todos sentados en círculo, comparten su comida de arroz amarillo con pasas, carne, galletas, sopa de quimbombó (o estofado) y pasta de ñame, llamada fufu.

En Ghana, el pequeño país de la costa oeste de África, se decoran las casas y las iglesias en la semana de Adviento (cuatro semanas antes de Navidad). La Navidad coincide con la cosecha del cacao, lo que supone para muchos una época algo más próspera y les permite hacer algunos regalos a familiares y amigos. Son las únicas fiestas en las que todos, incluidos los campesinos y los mineros, pueden descansar unos días y disfrutar de la compañía de los suyos.

En Kenya toda la familia se reúne para disfrutar de la comida de Navidad, y comen Nyama choma (carne de cabra asada en parrilla con carbón) y cerveza Tuskers.

Entre las tribus Kikuyu y Masai, es costumbre que los niños coman ciertas partes de la cabra y las niñas las otras. Las familias menos privilegiadas comen pollo con chapatis, sukuma wiki y arroz.En Groenlandia, la Navidad es una de las fiestas más importantes y se celebra con fiestas y reuniones familiares. Los preparativos para las fiestas comienzan días antes, se iluminan las calles y hay belenes en las iglesias y zonas públicas. Uno de los adornos más habituales en todas las casas son las estrellas de Navidad colgadas en las ventanas. Como el país está situado junto al Polo Norte, recibe muy pocas horas de luz,o ninguna al día; por este motivo se iluminan las ventanas y las puertas de muchas casas.

Dado que los abetos no crecen tan al norte, se importan decenas de ellos para la ocasión, y se adornan con velas y figuras brillantes. En la noche del 23 de Diciembre, la gente intercambia pasteles y toman café con los amigos y vecinos, cantan villancicos y bailan hasta bien entrada la madrugada. Como algo simbólico y de larga tradición, es el intercambio de colmillos de morsa o guantes de piel de foca.

Entre sus manjares preferidos en Navidad se encuentra el “mattak”, que es piel de ballena con una tira de grasa en su interior. El plato que tiene un sabor similar al coco fresco, es muy difícil de masticar y se suele tragar entero en pequeños trozos. También comen “kiviak”, que es carne cruda de alcas (un tipo de aves del ártico) que se entierra en piel de foca durante varios meses.

Por cierto hay una práctica encantadora en estas fiestas; ¡El día de Navidad los hombres trabajan y las mujeres descansan!. Este día lo dedican los hombres para cuidar de sus mujeres y niños.

Blinis de ahumados

Los auténticos blinis son de origen ruso, y en la preparación suelen llevar siempre dos tipos de harina; una es de trigo blanco y la otra puede ser integral, de espelta o de trigo sarraceno. Yo he hecho unos blinis deliciosos con puré de patatas y harina de trigo blanco, porque me gustan más que los que se elaboran con harina blanca y levadura. Sea cual sea la harina, con o sin patata, los blinis son fáciles de hacer. La masa se elabora de forma muy parecida a la choux, y cuando la echamos en la sartén parecen tortitas.


Ingredientes para la masa:

  • 250 gramos de puré de patata
  • 25 cl de leche templada
  • 90 gramos de harina de trigo tamizada
  • 30 gramos de mantequilla
  • Los huevos que admita hasta tener una textura algo más espesa que las crepes (yo he puesto 3 huevos)
  • 3 claras de huevo más, a punto de nieve firme
  • Sal y pimienta

Ingredientes para el tartar:

  • 200 gramos de pez espada ahumado o crudo (o atún, salmón, etc)
  • 3 pepinillos en vinagre
  • Un ramillete de eneldo picado (y un ramillete para decorar el plato)
  • Crema agria o nata espesa y unas gotas de lima
  • Un manojo pequeño de cebollino para decorar

Preparación:

Preparamos los ingredientes, pelamos, lavamos y cortamos las patatas. Tamizamos la harina. Cortamos el eneldo, los pepinillos y el pez espada en trozos pequeños; y lo ponemos todo en un bol para que los ingredientes se transmitan los sabores.

Si el pescado fuera crudo, en lugar de ahumado, mejor que se haya congelado al menos un día para evitar problemas, en ese caso, le añadiríamos el zumo de un cítrico que nos guste: lima limón, naranja,etc.

Reservamos el tartar y cocemos las patatas en agua con sal hasta que estén tiernas. El tiempo de cocción depende del tipo de patata y de otros factores como el tipo de fuego, la dureza del agua, etc.

Una vez estén tiernas, las pasamos por un pasapurés o por un colador grande (como he hecho yo) y le añadimos la leche templada y la mitad de la mantequilla derretida. Probamos de sal y añadimos unas vueltas de pimienta.

Añadimos la harina tamizada poco a poco, removiendo con una cuchara de madera, para no transferir sabor a la patata.

Añadimos los huevos, uno a uno, como en la masa choux. Hasta que no se integre perfectamente el primero no incorporamos el siguiente. (yo he necesitado 3 huevos grandes)

Por último incorporamos las tres claras a punto de nieve firme, mezclando con suavidad de abajo a arriba, para que las claras pierdan el menor aire posible, que es lo que dará esponjosidad a los blinis.

Ponemos en una sartén antiadherente, una nuez de la mitad de la mantequilla que nos ha sobrado. Dejamos que adquiera un bonito color marrón claro, retiramos el excedente con papel de cocina, y echamos la primera porción de masa para cocer el blini. La primera, al igual que ocurre con las tortitas, a veces no sale bien. La segunda seguro que sí, pues es más sencillo que hacer crepes.

Cuando se ve que se despega del fondo y en la superficie salen unas minúsculas pompitas, es el momento de dar la vuelta

Para dar más originalidad al blini, podemos usar moldes con motivos navideños untados por dentro de mantequilla (porque la masa se pega bastante). Cada dos blinis tenemos que engrasar la sartén de nuevo, para evitar que se agarre. Ponemos la porción de masa dentro del molde y cuando pasen más o menos 40 segundos, en función del grosor de la masa, ayudados por un cuchillo redondeado, procedemos a despegar la masa del molde y damos la vuelta.

Como podéis ver, cuando está para dar la vuelta, se despega por todo el borde.

Mas rápido es hacerlos de dos en dos.

Con cortapastas para hacer galletas quedan muy originales

De dos en dos y con moldes de motivos navideños

Vamos ahora al montaje del plato: Preparamos los blinis, la crema agria, el cebollino, el eneldo y el tartar.

Ponemos un montoncito del tartar en el centro del plato donde se va a servir.

Le ponemos una tapa con uno de los blinis, de la forma que más nos guste. (horizontal, o más caído como lo he puesto yo)

Ponemos otro montoncito de tartar sobre el blini, y un poco de crema agria

Tapamos con otro blini y rematamos con un trozo de pez espada que hemos reservado entero.

Adornamos con un poco de eneldo, cebollino cortado y unas huevas

No quiero despedirme hoy sin desearos que seáis felices en estas fiestas. Especialmente a aquellas personas que están atravesando momentos difíciles, ya sea por la crisis o por cualquier otra circunstancia. Desde aquí os mando un fuerte abrazo a todos, y mis mejores deseos de paz, salud, amor y … trabajo. ¡Feliz Navidad a todos!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: