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POLLO CON ALMENDRAS, CURRY Y UN TOQUE DE CHUTNEY DE MANGO

6 Feb

El año de los espaguetis

1.971 fue el año de los espaguetis.

En 1.971 yo hacía espaguetis para vivir y vivía para hacer espaguetis. El vapor que se alzaba de la olla de aluminio era mi orgullo, la salsa de tomate que se cocía a fuego lento en la cazuela haciendo ¡chup!, ¡chup!, mi esperanza.

Fui a una tienda de artículos de cocina y adquirí una enorme olla de aluminio en la que hubiera podido bañarse un perro pastor alemán; compré un cronómetro de cocina; recorrí supermercados especializados en productos extranjeros e hice acopio de especias de curiosos nombres; encontré, en una librería occidental, unos libros de recetas de espaguetis y, además, compré montones de tomates. Adquirí pasta de espaguetis de todas las clases habidas y por haber, elaboré todos los tipos imaginables de salsas. Minúsculas partículas de olor a ajo, a cebolla, a aceite de oliva flotaban en el aire y, fundidas en un todo armonioso, llenaban todos los rincones del pequeño piso de un solo ambiente en el que yo vivía. El suelo, el techo, los pliegos de viejas cartas, todo estaba impregnado de su olor….

Del libro; SAUCE CIEGO, MUJER DORMIDA, de Haruki Murakami

Delicioso pollo al curry

Ingredientes para 4 personas:

  • 600 gramos de pollo troceado
  • 3/4 de lata de leche de coco, o 1/4 de lata de crema de coco
  • Curry al gusto de picoso de cada uno(yo he puesto 1 cucharada)
  • 2 chalotas o 1 cebolla mediana dulce
  • 1 zanahoria grande
  • 28 o 30 almendras tostadas
  • 1/2 ajo machacado
  • Pasta de jengibre una cucharadita (o jengibre rallado fresco)
  • 1  o 2 tazas de caldo de verduras o pollo
  • 1 cucharadita de salsa de ostras(opcional y de venta en tiendas orientales)
  • sal, la justa teniendo en cuenta que lleva salsa de ostras y caldo.
  • 200 gramos de arroz basmati
  • Cuatro cucharaditas de chutney de mango(opcional)

Preparación:
Ponemos dos cucharadas de aceite de girasol en la sartén y sofreímos la cebolla y la zanahoria troceadas.

Doramos el pollo, para sellarlo y que no pierda jugos, en la misma verdura. (la verdura no tiene que estar muy hecha cuando incorporemos el pollo)

Machacamos el ajo y le unimos la pasta de jengibre, lo mezclamos bien y lo unimos al pollo con las verduras.

Rehogamos el conjunto y añadimos el curry, dándole unas vueltas para que suelte todo su aroma. Si os gusta picante, ponemos 1 cucharada; si os gusta suave, 2 cucharaditas de café.

Añadimos la crema o la leche de coco y removemos el conjunto.

Incorporamos si queremos la salsa de ostras, y tostamos las almendras que añadiremos al pollo.

Cubrimos el pollo con el caldo o con agua y rectificamos de sal. Lo dejamos cocer lentamente, haciendo “chup”, “chup”, (como la salsa de tomate de Murakami) durante aproximadamente 25 minutos, o hasta que el pollo esté tierno.

Cocemos el arroz basmati, según el tiempo que indique el fabricante; y servimos poniendo en un aro, una capa de arroz, otra de sésamo negro(o en su defecto por ejemplo un poco de cebolla caramelizada para hacer contraste de color y sabor) y otra de arroz.

Y servimos una ración de pollo con la salsa de almendras al curry, y sobre el arroz yo he puesto un toque de salsa chutney que está deliciosisisisima y sirve para mil platos más.

Os aseguro que es un placer, nada que ver con el pollo de algunos restaurantes asiáticos. Es… ¡sublime!

Además el chutney dura bastante y si lo probáis con queso o en una ensalada de nueces y pollo frío por ejemplo…ufff

Espero que Murakami me disculpe por encabezar la entrada de hoy con sus espaguetis, y convertirlos en pollo picante y jugoso…, pero había algo en común; los aromas también inundaban la cocina y toda la casa. Un abrazo a todos y os recomiendo que compréis Tokio Blues o Kafka en la orilla para empezar con el exquisito Haruki Murakami. Su lectura os va a saber a gloria, como este plato.

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CORDERO ASADO Y LOMBARDA, PARA LIARLA PARDA

31 Dic

Ayer os lancé un 2×1 con el solomillo; y de postre, un puding que no se lo salta un pillo. Hoy os lanzo la lombarda, pero también un cordero para tocar el pandero.

Necesitamos buen horno, sal, romero, la manteca y el cordero. Media col morada y fresca, sartén, almendras…, y para mojarlo agua, y el vino blanco que traigas.

Ponemos dos paletillas de cordero recental, untaditas con manteca, romero fresco y la sal. Medio vasito de vino y de agua un vaso más.

Precalentado el horno a 180 grados ya, metemos las paletillas y las regamos al rato, con un poco de agua más. Cuando lleven media hora, si se están dorando ya, les damos la vuelta a ellas y las volvemos a enmantecar. Otros 20 minutitos y regamos con vinito, subimos a 22oº, y esperamos un ratito. Cuando doradas están y la carne se retrae de los huesos hacia atrás. Apagamos, las sacamos, que reposen… y a menllar.

Mientras se asaba el cordero la lombarda  preparé, y para ello eché el aceite en la sartén. Corté la lombarda en juliana, la cocí 15 minutos, la escurrí y la aparté. Luego la poché un ratito en la sartén con ajito, hasta que al hincarle el diente, estaba al dente.

Monté en un lado del plato un aro, dentro puse la lombarda, una capa de crujiente almendra, y más lombarda, para acabar la prebenda.

Del cordero bien hermosos, serví en cada plato dos trozos, que junto a su amiga lombarda, nos regalaron de gozos. Y con un Rioja de añada, los sabores acabaron por ser aún más apreciados.

Es importante que hidratemos con frecuencia el asado con un poco de agua. En los últimos 20 minutos se puede añadir otra vez, medio vaso de vino.

El cordero va muy bien también con una guarnición de zanahorias baby, o de patatas panaderas o torneadas y cocidas. Yo he querido hacer en un sólo plato algo tan clásico en la cocina de Navidad como es la lombarda, en este caso sin piñones pero con unas almendras, y el cordero.

Buen provecho a todos.

SOLOMILLO WELLINGTON Y PUDING DE FIN DE AÑO. Y QUE TENGAMOS TRABAJO PARA SUBIR EL PELDAÑO.

30 Dic

Por ser fin de año he decidido dar un 2×1, y hacer dos platos económicos y sencillos para Nochevieja, a la par que ricos y aparentes.

Un solomillo para 4 o 5 comensales, nos puede salir a 1 euro por persona, y para el puding con un poco de bizcocho duro, leche, una lata de mango y poco más…, comerán 10 o 12 personas un rico postre, que se puede preparar ahora mismo, y mañana por la noche estará más sabroso aún.

Medallones de solomillo wellington de cerdo blanco

El solomillo wellington auténtico, suele hacerse con carne de buey, aunque en España lo hacemos con carne de cerdo blanco o ibérico. Se puede hacer entero o en medallones como en este caso. Y también se puede poner una hora antes de cocinarlo en un adobo de vino o vermut blanco, un diente de ajo cortado en trozos pequeños, pimienta y tomillo o romero.

Yo, al llevar el foie, lo prefiero sin adobo, y siendo un solomillo fresco y tierno, creo que no necesita mucho más, aparte del sabor que le aportan las setas.

Ingredientes para 4 ó 5 personas:

  • 1 solomillo de unos 700 gramos
  • 2 planchas de hojaldre fresco o congelado
  • 4 ó 5 lonchas de foie (una loncha para cada medallón)
  • 200 gramos de boletus edulis secos o frescos, o champiñones, trompetas…
  • 2 yemas para pintar el hojaldre
  • Las claras, que han sobrado o agua, para sellar los bordes
  • 3 cucharadas de mantequilla de buena calidad, y una de aceite de oliva

Preparación:

Cortamos los medallones y los sellamos por todos los lados, en la mantequilla caliente mezclada con el aceite de oliva. (Sellar la carne es dorarrla a alta temperatura,con el fin de cerrar los poros y retener los jugos en su interior).

Reservar al calor, hasta que se temple y mientras cortar unos rectángulos de hojaldre para envolver la carne.

Y algunos adornos, si se quiere con los trozos sobrantes; bolitas, tiras estrechas para hacer lazos, o triángulos pequeños para hacer pétalos de flores…

Salteamos los boletus en la grasa que ha quedado al sellar la carne. (Si son deshidratados, se habrán hidratado previamente en vino o agua templados) Y montamos la carne en el centro del rectángulo, poniendo sobre ella; primero el foie, y después los boletus.

Pintamos con las claras o agua, todo el perímetro del rectángulo, para que quede bien sellado al unir los bordes.

Unimos los bordes y presionamos para cerrar bien.

Pintamos el paquete de hojaldre con la yema y horneamos a 190-200º, unos 15 minutos.

Sacamos en cuanto esté dorado y crujiente.

Dependiendo del grosor del medallón, ponemos más o menos tiempo. Estos medían 7×7 cm aproximadamente, y han tardado 15 minutos. Una vez cortados, se ve el punto de cocción de la carne. Está al punto que les gusta en casa, ni cruda ni seca.

Este solomillo, después de unos entrantes variados, canapés, huevos rellenos, almejas al vapor…,  puede ir regado con un tinto Ribera de Duero, un rosado, o incluso al llevar el foie y las setas, con un fino o manzanilla. Rematamos la faena, de una cena rica y económica, con este delicioso puding que se puede hacer unas horas antes.

Puding de Navidad al ron oscuro

Ingredientes:

  • Sobaos o bizcochos de soletilla, magdalenas…, la cantidad depende del tamaño del molde que va a contener el puding.
  • 100 gramos de azúcar, y unas gotas de agua para hacer un caramelo
  • 1 bote de mango en almíbar, o 3 mangos frescos

Para la crema flanera:

  • 3 huevos grandes
  • 1 vaso de leche
  • 1/2 vaso de nata líquida
  • 40 gramos de azúcar
  • 1 ó 2 chupitos de ron oscuro. Si hay niños, se puede sustituir por licor de avellana sin alcohol.

Para la mousse de queso:

  • 1/2 sobre de gelatina neutra en polvo, o 2 hojas
  • Dos dedos de leche fría y dos dedos de leche caliente, para diluir la gelatina
  • 250 gramos de queso en crema, tipo mascarpone o similar
  • 3 cucharadas de miel suave
  • 1 chupito de ron

Preparación:

Troceamos el mango, o mejor aún si tenemos cortapastas, lo cortamos con ellas. Yo he utilizado cortapastas con forma de estrella y de campana. (los compré en una tienda de todo a 1 euro).

Cubrimos el fondo del molde, dándole la forma que más nos guste.

Guardamos los recortes que han quedado al dar forma al mango, porque los vamos a trocear después para mezclar con la mousse de queso

Ponemos en una sartén los 100 gramos de azúcar y le añadimos unas gotas de agua. Esperamos que se haga un caramelo rubio claro, que apartaremos del fuego en cuanto empiece a tomar color. (Se puede utilizar caramelo industrial, si se quiere ahorrar tiempo)

Cuando esté listo, cubrimos todo el fondo del molde con él.

Ponemos una capa de bizcocho, en este caso sobaos pasiegos, sobre el mango caramelizado, apretando bien y no dejando ningún hueco, utilizando recortes del bizcocho para rellenarlos.

Hacemos la crema flanera, batiendo los huevos con los 40 gramos de azúcar, e incorporando la leche, la nata y el ron, batiendo toda la mezcla hasta que sea homogénea. Una vez hecha, bañamos con un cacillo el bizcocho, hasta que se moje bien, pero sin ahogarlo demasiado.


Ahora tenemos dos opciones: hacer la mousse e incorporarla al molde sobre el bizcocho bañado, o si no tenemos tiempo, poner directamente el mango y seguir cubriendo de capas de bizcocho bañado, que serían 2 más. En caso de hacer la mousse, el puding llevaría sólo dos capas de bizcocho, y ésta iría enmedio.

Preparación de la mousse:

Batimos el queso y le incorporamos la miel y el ron.

Mezclamos el 1/2 sobre de gelatina neutra con dos dedos de leche fría y calentamos los otros dos dedos de leche, hasta llevar justo a ebullición. Incorporamos la leche caliente a la mezcla de gelatina diluida en la leche fría y batimos bien hasta que se disuelva la gelatina. Una vez disuelta en la leche, incorporamos al queso y batimos bien todo el conjunto.

Ponemos toda la mousse, que adquirirá consistencia con el reposo en frío, sobre la capa de bizcochos y repartimos los trocitos de mango que hemos sacado de los recortes sobrantes.

Volvemos a poner otra capa de bizcochos, bien apretados como la anterior, y echamos toda la crema flanera que nos queda, por encima y por todos los lados del molde. (Si hemos decidido no hacer la mousse de queso, pondríamos tres capas de bizcocho todas bañadas con la crema flanera, y en la de enmedio, añadiríamos el mango)

Una vez completada la última capa de bizcochos bañados con crema flanera, metemos el molde, al baño de María, en el horno previamente precalentado a 175-180º durante 30 o 35 minutos, o hasta que al meter la punta de un cuchillo en la parte central del puding, éste salga limpio.

Cuando sacamos del horno, lo dejamos enfriar y lo metemos en la nevera, tapado con film transparente, con un peso encima, como mínimo 3 o 4 horas. Si se hace por la mañana, estará perfecto para la noche. Desmoldamos unos minutos antes de servir.

Y el caramelo, por efecto del calor del horno, y después debido al frío de la nevera, se habrá repartido de una forma homogénea sobre el mango. Es aparente, y sobre todo delicioso…

Le he puesto unas almendras fileteadas, esta vez sin tostar, para que hagan un contraste de color, pues es demasiado uniforme, y además le añaden un punto crujiente que no debe faltar en los postres.

Os animo a hacerlo con lo que tengáis, melocotón en almíbar, albaricoques en almíbar de licor, peras en almíbar. Cualquiera de estas frutas puede sustituir al mango en este postre.


Acompañado de mermelada o de un coulis de frutos rojos.

A pesar de que este año que acaba, ha sido difícil para muchas familias, y que las previsiones no son muy optimistas a corto plazo, estoy convencida de que tiraremos para adelante.

Mi familia y yo…, y por supuesto nuestro perro Pincho, os deseamos desde aquí, un año lleno de trabajo, salud y amor para todos.

Nos vemos en el 2011.

CROQUETAS DE HIERBABUENA PARA QUITARTE LAS PENAS

15 Nov

El pollo repollo, la gallina cochina, el gallo zapallo y la bruja “rebruja”.

Abre la puerta la bruja “rebruja” y dice: pasa gata mansa pasa. ¿Donde está la gallina si esta es su casa?.

El gato guapo está sentado con el gallo zapallo. Hola gata mansa ¿traes algo?. Yo venir…, no quería y tu mujer la gallina menos todavía, pero he traído lo que podía. ¿Porqué no querías venir?, si esta casa tiene una terraza y le da el sol todo el día?. Mientras el pollo repollo, se encontraba solo, la bruja rebruja ¡bebía y bebía más cerveza la tía!.

¿Como se puede entender que en este corral de “ricos” se quite el pan y la leche fresca para mis cachorritos?,  y se enfanguen mis patas con los “insanos desperdicios”  que salen de vuestros sucios picos.

Mira gallo zapallo, vengo a por mi gato guapo y a por mi gatita chica, que nos vamos a mi casa y a mi preciosa alfombrita a compartir con agrado buena charla, sardinitas, buen ambiente y  unos cuencos con la mejor leche. A nuestra casa libremente se viene y cuando se abre la puerta de lo que hay se ofrezca. Educación que no falte, buen rollito y risa fresca.

Nos olvidamos del pollo, el zapallo y su gallina que con la bruja piruja tienen la risa ladina. Adiós, corralito enfangado, adiós para siempree adiós.

Gloria Fuertes…, y una servidora.

Moraleja: Desconfía de quien no conoces de nada y de lo poco que tienes echa mano con descaro, cacarea cacarea como si te conociera y fuera él quien compartiera. Haz caso de tu intuición y tu sentido común, y no acudas a una cita que organice una pollita cuyo corral este sucio, como su pico y su tripa.

Croquetas del puchero con hierbabuena

Ingredientes:

  • Carne del puchero: pollo o gallina, ternera, pavo, jamón..
  • Tres cucharadas de harina
  • La leche templada que admita una bechamel más bien espesa, junto a medio vaso de caldo de ese puchero.
  • Dos cucharadas de mantequilla y una de aceite de oliva suave
  • Un pellizco de pimienta negra o blanca y otro de nuez moscada
  • Un ramillete de hierbabuena fresca, bien picado
  • Dos huevos duros troceados, (opcional)
  • Dos huevos batidos
  • Aproximadamente 125 gramos de pan rallado
  • Aceite de oliva para freir
  • Sal

Nota de autor: El puchero es un cocido que se hace en Andalucía, con ingredientes como pavo, huesos salados de cerdo, morcillo de ternera, pollo o gallina y verduras. Otro día haremos un puchero andaluz.

Preparación:

Cortamos la carne del puchero, porcionamos la mantequilla y cortamos la hierbabuena lo más pequeña posible.

Comenzamos la elaboración de la bechamel, con la espesura deseada, (si queréis que quede más espesa, le añadiréis una cucharada más de harina, en este caso 4, para aproximadamente 4oo gramos de carne). Ponemos la mantequilla y el aceite en una sartén de doble fondo. En cuanto se comience a derretir, incorporamos la harina y hacemos un rush, moviendo con las varillas para evitar los grumos.

Cuando la harina se ha tostado un poco, incorporamos la carne moviendo sin parar, y vamos añadiendo poco a poco la leche templada, batiendo todo el tiempo suavemente para evitar que se pegue al fondo. Bajamos un poco la intensidad del calor, y cuando se haya integrado la leche volvemos a añadir un poco más.

La cantidad de leche irá en función de lo espesa que queramos la masa. Si le falta consistencia, las croquetas quedarán flojas y costará amasarlas, pero si hacemos una masa demasiado densa por el exceso de harina, quedarán pesadas. Yo he utilizado para 4oo gramos de carne, 3 cucharadas de harina y aproximadamente medio litro de leche, más medio vaso de caldo.

Debemos tener la masa a fuego medio-bajo, al menos 10 o 15 minutos, para evitar que la harina sepa a cruda, (lo cual le confiere un sabor desagradable como a yeso), y poner la leche poco a poco, ese es el secreto de que la masa tenga un rico sabor. Cuando tengamos la masa en su punto,(que al separarla, le cueste un poco volver a unirse, y pasado el tiempo de cocción anteriormente citado) incorporamos el ingrediente que nos guste, en este caso la hierbabuena, pimienta y nuez moscada.

Mezclamos bien el ingrediente añadido, si lo hay, y apartamos. Tapamos inmediatamente con un film transparente pegado a la superficie para evitar que haga costra y no desperdiciar nada de la masa, y dejamos enfriar mejor en la nevera, para poder manejar mejor la masa a la hora de moldear y rebozar.

Una vez que se ha enfriado la masa, batimos los dos huevos, preparamos un plato con un poco de harina, (opcional), otro con pan rallado de buena calidad, y la sartén con bastante aceite, con el fin de que las croquetas floten y no salgan aceitosas, (que es lo que ocurriría si ponemos poco aceite). Preparamos también un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Damos forma a las croquetas y las hacemos del tamaño que os guste, si tenéis que hacer muchas lo más cómodo es hacerlas más grandes. Yo esta vez, al ser un número razonable, he optado por un tamaño medio. Primero las he pasado por un poco de harina, sacudiendo el exceso.

El segundo paso ha sido pasarlas por el huevo batido, escurriendo el sobrante.

Por último, antes de freír las he rebozado en pan rallado.

Una vez elaboradas todas las croquetas, las vamos friendo en tandas, en aceite bien caliente, teniendo cuidado de que no se quemen pero que se mantenga una temperatura constante de fritura, para que se haga la harina del rebozado y se doren uniformemente.

Quitamos el exceso de aceite con papel de cocina.

Y las servimos, yo en este caso acompañadas de mahonesa casera con una cucharadita de curry,  que le potencia el sabor a la gallina y al pavo.

Hacer unas croquetas es sencillo, aunque cogerles el punto de jugosidad se suele conseguir a base de practicar 2 o 3 veces. Si empleamos mucha harina la leche debe ir siempre en proporción. Se puede añadir un chorrito de crema de leche al conjunto si la carne es muy seca, lo que le dará más cremosidad. Se pueden añadir los ingredientes que gusten. ¿Os imagináis estas croquetas con una tuber baratita y su jugo?, con unas setas hidratadas en un poco de caldo templado y añadidas en trocitos pequeños junto al jugo del remojo?. Con jamón serrano fresco, con cebolla confitada, uhmm…, que aproveche.

TERNERA RELLENA DE JAMÓN DE PATO Y QUESO. UNA RECETA CON PESO

17 Oct

Lady Jane Grey es un personaje muy popular para los británicos. Históricamente quizás no sea más que una nota a pie de página. Pero tiene mucho “appeal” (encanto). “La reina de los nueve días”. La monarca que menos tiempo ha pasado en el trono de Inglaterra.

Triste fue el destino de esta reina, que con sólo 16  años fue ejecutada y declarada culpable de una traición que jamás cometió.

Lady Jane Grey  nació un mes de Octubre de 1.537. Era la hija mayor de Henry Grey y de Lady Frances Branton. Sobrina nieta de Enrique VIII y de Henry Grey, duque de Suffolk.

Dicen que su madre Lady Frances era tan severa que usaba un látigo cuando ella o sus hermanas la desobedecían.

Jane Grey nació en una época en la que el Renacimiento trajo ideas nuevas en los campos de las artes, la literatura, la ciencia y la filosofía. Fue educada en Hatfield por los tutores de la Universidad de Cambridge, compartiendo sus estudios con el joven Eduardo VI, sus dos hermanas y la princesa Isabel.

Se la considera una de las mujeres más cultas de su tiempo. Quizás quien más influyó en su exquisita educación fue John Aylmer, que fue también tutor de Isabel I. Jane se benefició en su tiempo de un nuevo modelo intensivo de educación para mujeres, aunque no hay duda de que su gran inteligencia le ayudó a estar por encima de muchas de ellas. Hablaba latín, griego, francés e italiano, además del inglés. Entendía el arte del Renacimiento en todas sus ramas. Destacaban sus conocimientos en literatura inglesa…, incluso hoy, casi quinientos años después se la seguiría considerando una mujer muy cultivada.

Pero para Jane Grey el hecho de haber nacido en una familia acomodada y tener un cercano parentesco con Enrique VIII suposo, más que una vida plena de lujos y comodidades, una corta existencia rodeada de conspiraciones, ambiciones desmedidas y traiciones. Jane fue manejada como una frágil muñeca de madera cuyos hilos eran movidos por intereses ajenos a su voluntad.

La sucesión al trono se había convertido en uno de los grandes problemas durante el reinado de Enrique VIII, a causa de los conflictos religiosos del período.

Al producirse el temprano fallecimiento de Eduardo VI con tan sólo 15 años, la primera en la linea de sucesión era su medio hermana María. Pero María era católica y se temía que pudiera reverter los cambios religiosos que había efectuado Eduardo durante su breve reinado.

Un grupo de nobles protestantes liderados por John Dudley, Duque de Northumberland, que había sido protector y gobernador de Eduardo VI, buscaban un heredero protestante que continuase la política del rey fallecido. Habían decidido tiempo atrás que Jane, de religión protestante, contrajera matrimonio político en 1.553, con Lord Guilford Dudley, uno de los hijos del duque. Que intentaba así mantener su poder por miedo a perderlo si se efectuaban cambios en el país con un nuevo rey católico.

Cuando el 6 de julio de 1.553 muere el rey Eduardo VI, el duque de Northumberland presiona al consejo de regencia y hace proclamar a su nuera Lady Jane Grey.

Al morir el rey, Jane era la cuarta en la linea de sucesión, después de María, Isabel y Frances (su madre). La reclamación del trono por su parte, no tenía por tanto demasiado sentido.

Todo apunta a que Jane fue engañada por su familia política para que optara al trono. Se dice que su madre tuvo que usar el látigo para convencerla de su matrimonio con el hijo del duque…, a pesar de todo, en ese sentido tuvo suerte y terminaron locamente enamorados el uno del otro.

Es coronada el 10 de julio de 1.553 en la Torre de Londres sin comprender muy bien lo que ocurría.

Sólo nueve días después, en los que aún no se habría hecho a la idea de que era la nueva reina de Inglaterra, el consejo proclama reina a María Tudor y es declarada culpable de alta traición, y condenada junto a su esposo a morir decapitada. Aunque María perdona su vida y la de su marido.

Mientras ocurrían estos hechos había planes de boda entre María Tudor y Felipe II de España. El rey español le anuncia que no habrá boda si Lady Jane no es ejecutada, ya que no que no quiere pisar suelo inglés sabiendo que podía haber revueltas por doquier.

El padre de Jane, a escondidas de su hija, se unió a la rebelión encabezada por Thomas Wyatt (hijo del poeta Sir Thomas Wyatt), para devolver el trono a Jane Grey. Quizás si no hubiese existido tal rebelión, ella nunca hubiera sufrido la pena capital.

A la vista de estos acontecimientos y presionada por Felipe II, María Tudor mandó decapitar a Jane y su esposo.

Un frío día de Febrero de 1.554 ,es decapitado primero su esposo y luego Jane, en la Green Tower.

En una pared de la Torre se conserva el nombre de Jane escrito por su marido antes de morir.

Y así la pintó Delaroche, ( cuyo cuadro y su historia, figuran en el blog del 3 de Octubre ) como lo que fue. Una bella mujer delicada y sensible, presa de intrigas y ambiciones ajenas, que careció de voluntad para poder elegir su destino. Lo que la convierten, en una víctima de las circunstancias para algunos y en una mártir para otros.

Filetes de ternera rellena de jamón de pato y queso

Ingredientes para 4 personas:

  • 12 filetes de ternera finos y de tamaño medio
  • 12 lonchas de queso cremoso
  • 12 lonchas de jamón de pato
  • 3 huesos grandes de ternera
  • 1 puerro grande
  • 1 zanahoria grande
  • 1/2 vaso de vino blanco seco
  • 150 gramos de setas de chopo o similar ( champiñones valen )

Preparacion:

Asamos los huesos en el horno con el puerro y la zanahoria troceados, hasta que se doren.

Una vez dorados pasamos el contenido de la fuente de horno a una cacerola, y añadimos 1/2 vaso de vino blanco y el resto de agua hasta cubrir, y lo cocemos a fuego fuerte unos minutos. Después bajamos a fuego moderado y dejamos reducir a la mitad.

Cortamos las lonchas de queso de un tamaño más pequeño que el ancho de los filetes, para evitar que se salga al fundirse, y separamos de dos en dos, las lonchas de jamón de pato.

Cepillamos las setas, las lavamos ligeramente y secamos bien.

Salpimentamos los filetes de ternera y los salamos ligeramente, porque el jamón y el queso ya llevan sal.

Sacamos los huesos del caldo reducido, trituramos y pasamos por el chino. Si dejáramos reducir por unas horas, echando de vez en cuándo más caldo y con más huesos y recortes de ternera, tendríamos un caldo de carne concentrado delicioso, pero otro día lo elaboraremos paso por paso.

Ponemos en el centro de cada filete la media loncha de queso y 2 o 3 de jamón y enrollamos.

Ponemos 2 palillos para cerrar los rollitos y los pasamos ligeramente por harina, sacudiendo bien el exceso.

Los freimos a fuego fuerte para sellar la carne.

Les quitamos los palillos con cuidado de no quemarnos, y los introducimos en la salsa caliente.

Salteamos las setas, las incorporamos a la salsa con la carne, reservando unas cuántas para guarnición si se quiere. Cocemos todo a fuego moderado unos 10 minutos, dependiendo del grosor de los filetes, hasta que estén cocinados pero no secos y duros, por exceso de tiempo.

Servimos los filetes, acompañados de unas patatas torneadas y cocidas, y unas setas salteadas u otras verduras que os gusten.

Nota del autor: Si queremos evitar el primer paso del dorado de los huesos y las verduras en el horno. Pondríamos desde el principio los huesos y las verduras en la cacerola con una pastilla de caldo de carne y dejaríamos reducir unos minutos. El sabor es muy diferente al dorar los huesos, es un sabor exquisito, pero vosotros elegís. Buen provecho a todos.

SOLOMILLO x BERENJENA= “ACUNA PATATA”

11 Sep

¿Tienes un solomillo y  no sales de roquefort, mostaza, pimienta o whisky?. Ningún problema: 2 berenjenas y dos patatas grandes y…,  sí ya sé que parece demasiado simple, pero con una salsa y un buen aliño…, ya me contaréis.

Solomillo al oloroso con berenjenas

Ingredientes para 4 personas:

  • Un solomillo de 600 gramos
  • 2 berenjenas grandes
  • 2 patatas nuevas grandes
  • 4 lonchas gruesas de queso de cabra
  • Medio vaso de vino oloroso
  • Medio vaso de aceite de oliva virgen extra
  • Medio vasito de vinagre balsámico
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Un chorro de leche
  • 25 gramos de mantequilla
  • sal y pimienta

Preparación:

Pelamos y cortamos las berenjenas en dados pequeños y las vamos salteando.

Pelamos, lavamos y cortamos las patatas y las ponemos a cocer hasta que estén tiernas.

Cuándo las berenjenas estén al dente, ponemos el vinagre de módena, esperamos un minuto que pierda un poco de fuerza y echamos el azúcar con el fuego fuerte medio minuto y luego a fuego lento, 3 o 4 minutos más, apartamos y escurrimos el exceso de líquido si lo tuvieran y reservamos en un plato.

Preparamos el puré con un  chafa patatas o un tenedor, no usamos batidora porque deja una textura gomosa. Le añadimos la leche caliente y la mantequilla y rectificamos de sal y pimienta. Mantenemos templado mientras asamos el solomillo.

Cortamos el solomillo en rodajas finas y lo ponemos en la sartén bien caliente con muy poco aceite, el tiempo justo de sellar la carne.

Mantenemos la carne en un lugar templado, ponemos la sartén que hemos usado para asar la carne a fuego  fuerte  y desglasamos con el oloroso. Ponemos media cucharada de harina y movemos sin parar para deshacer los grumos, con unas varillas. Añadimos 4 lonchas de queso de cabra desmenuzadas y sin la corteza y rectificamos de sal a gusto de cada uno, si nos gusta más o menos dulce. Esperamos a que se deshaga bien el queso y mantenemos a fuego mínimo.

Ponemos en el centro de un plato, un aro de emplatar de 4,5 x 8 cm y vamos montando el pastel, primero ponemos una capa de puré de patatas, la alisamos, colocamos encima otra de berenjenas y sobre ellas las lonchas de solomillo, apretando un poco e intentando que queden por el lado más apetecible, por último regamos la carne con la salsa de oloroso al queso y retiramos el aro.

Podemos acompañar de una ensalada de hojas variadas con piñones o manzana a la plancha que le va muy bien al cerdo.

Frase del día: la berenjena ni hincha ni llena

Las berenjenas son  bayas de formas variadas, siendo las especies más consumidas: Long Purple, larga y morada, Easter Egg de forma ovoide y color blanco, la Black Enorma que como su nombre indica es una de las variedades de mayor tamaño y Serpentinum alargada y de color verde claro.
Su nombre científico es “solanum melongena”, es de la familia de la Solanáceas, junto a especies tan esenciales en la cocina mediterránea como el tomate o el pimiento.

Valor nutritivo y propiedades:

Contiene una elevada cantidad de agua y su porcentaje de proteínas, hidratos y grasas es muy bajo. Contiene muy poca fibra.

Es rica en Potasio y tiene pequeñas cantidades de calcio, magnesio y fósforo,vitamina C y provitamina A.

Es rica en elementos Fitoquimicos,  igual que el tomate, por lo que su consumo regular protege contra la formación de cánceres.

Inconvenientes:

No debe consumirse cruda porque tiene cierta cantidad de solanina, un alcaloide tóxico que se encuentra más concentrado en los frutos poco maduros y puede provocar migraña y alteraciones gastrointestinales.

Si se fríe, absorbe gran cantidad de aceite, lo que aumenta mucho su valor calórico.

Ventajas:

Tiene escaso valor calórico, si la consumimos asada, hervida o en adobo. En cremas o junto a otras verduras, puede formar parte de muchas dietas de adelgazamiento.

Cocida y pelada es muy fácil de digerir y por tanto apropiada para quienes padecen trastornos digestivos.

Cocinada con poca grasa estimula la función del hígado y la vesícula biliar, favoreciendo suavemente la eliminación de la bilis, por lo que podemos considerarla un tónico digestivo.

La manera de prepararla para que nos dé resultados óptimos, es salarla 30 minutos antes de su cocción, para eliminar su contenido en jugos amargos, reducir su humedad y conseguir una pulpa más densa que absorba menos aceite durante su preparación. Después se enjuaga para eliminar el exceso de sal y se seca con papel absorbente.

Por lo general, las berenjenas más sabrosas son las más tiernas y firmes, de unos 5 a 8 cm de diámetro, con la caścara lisa y brillante. El color, que varía según la variedad, debe ser uniforme, sin manchas, arrugas ni zonas blandas. Las más grandes y demasiado maduras suelen resultar fibrosas y amargas.

Un truco para saber si están bien maduras, consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre el borde de éstas, si los dedos dejan huella, están maduras; si tras la presión no quedan marcas, aún no han alcanzado la madurez óptima.

Deben consumirse lo antes posible y conservar en la nevera, sin envolverlas para que respiren. Conviene mantenerlas aisladas del resto de verduras y frutas, porque reaccionan con el gas etileno producido por éstas y se estropean antes.

Es la única Solanácea que no vino de América, sino que llegó a España de la mano de los árabes en la Edad Media, junto a las espinacas, la caña de azúcar, el arroz, los albaricoques o los cítricos, entre otros productos.

Un detalle muy interesante es que entre las muchas recetas árabes que se conservan de aquella época, destaca una denominada La Alboronía, esta palabra viene del árabe Al-baraniyya y en su origen, era un guiso de berenjenas que llevaba ajo, cebolla, calabaza y frutos secos triturados ( cuyo uso se fue perdiendo con el paso del tiempo ). La Alboronía árabe, es la madre de todos los pistos, entre los que se incluye por supuesto el famoso “ratatouille”

Caviar de berenjenas:

  • Una cucharada de semillas de sésamo
  • 3 cucharadas de vinagre de módena
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de tomate frito (mejor casero)
  • 2 berenjenas medianas

Partimos las berenjenas a lo largo,  las untamos de aceite y las salamos, metemos en el horno a 190º hasta que estén tiernas.

Sacamos la carne a las berenjenas y  la ponemos en el baso de la batidora, junto al aceite, el vinagre, el tomate frito, las semillas de sésamo y un poco de sal. Batimos todo y metemos al frío.

Servimos sobre tostas coronadas de unas lascas de queso graso.

“COMO DIOS” VINO “JIM CURRY” AL POLLO

17 Ago

Acompañada de los “Celtas Cortos”, busco la manera de cocinar un pollo.

Me anima el “blues del rosario”, donde la gaita se integra totalmente, quizás picantíto con unas setas…

El pato Donald “haciendo turismo”. ¡Que no es pato, es pollo! y esos violines…

¡”Que voy a hacer yo”!, ¿con mole?, ¿en pepitoria?.

Asado en el horno, que es como un “tunel de las delicias”.

Me lo imagino bailando entre verdes hierbas.

Decido partirlo con el “hacha de guerra”, al dulce son de las gaitas y violines, ¡ con esa flauta!…

Pasando “La senda del tiempo”  ya te veo en la olla, con dos melancólicas y dulces zanahorias.

“Tranquilo majete”, te traeré a tu amigo curry para animarte.

¡”Ya está bién” dice, no me “cuentes un cuento” y cocina ya!

Pollo al curry con nueces

Ingredientes:

  • 2 pechugas en trozos pequeños (que se puedan coger con palillos )
  • 2 chalotas o una cebolleta grande
  • 2 zanahorias
  • Aceite de girasol, o cualquiera que tenga sabor neutro
  • 1 o 2 cucharadas de curry ( al gusto )
  • 50 gramos de coco en barra blue dragón, o 1/2 bote de leche de coco
  • 1/2 cucharada de harina ( algo menos si usamos leche de coco )
  • 8 ó 9 nueces partidas en dos, o doble cantidad si usamos almendras
  • 50 gramos de arroz  por persona ( basmati o arroz bomba )
  • Agua y sal.

Preparación:

Ponemos a cocer el arroz, según fabricante y tipo de arroz, el tiempo que precise, hasta dejarlo al dente.

Mientras se cuece, vamos sofriendo el pollo a fuego fuerte, cuando esté dorado por todos los lados, apartamos.

En ese aceite ponemos las zanahorias cortadas en cuadraditos, les damos unas vueltas e incorporamos las chalotas.

Cuando estén ligeramente doradas, añadimos el pollo de nuevo y la harina.

Rehogamos muy bien, dando unas vueltas rápidas y ponemos el curry, que también rehogamos un poco.

Cubrimos de agua y añadimos el coco en trozos pequeños, (se deshace con el calor en un momento).

Corregimos de sal y tenemos 10 ó 12 minutos, porque las pechugas se hacen enseguida y queremos la zanahoria un poco al dente.

En el último minuto, añadimos las nueces tostadas y si queremos trabar un poco más el caldo, añadimos un poquito de arroz cocido.

Servimos inmediatamente, acompañado de una ración de arroz por comensal.

Nota: Si ponemos leche de coco, se incorporaría antes de poner el agua. Podríamos ponerle el bote entero de leche y prescindir de la harina y casi del agua.

Frase del día: ¡Estás hecha un manojo de hierbas!

¡Que importánte es el aroma en una comida!.

Los maravillosos olores de las hierbas, inundan las cocinas del mundo entero.

La verdad es que muchos de nuestras recetas, estarían huérfanas sin ellas.

El cebollino, el eneldo, el laurel, el hinojo, el perifollo, la salvia, el tomillo, el romero, el cilantro, el perejil….

El aroma del romero, me recuerda al olor de los pinos, un poco a la nuez moscada, tiene ese aroma resinoso…

¿Os imaginais un asado de cordero sin romero?.

Va fenomenal también con el pollo y el cerdo.

Probad con unas verduritas a la plancha o cocidas. Con las berenjenas.

Además como casi todas las hierbas, tiene propiedades medicinales.

Es un estimulante, mejora la memoria, es antiinflamatorio, en infusión va bien para el dolor de cabeza, es descongestivo…

La albahaca hum… es tan versátil que enriquece muchísimos platos.

No sólo la pasta o el tomate, la berenjena, espinaca, calabacín y calabaza.

Para las ensaladas, en forma de delicioso aceite que dura meses congelado.

Para las sopas de verduras, agregada al final de la cocción.

Verduras a la plancha y pescados…

Propiedades medicinales: Posee aceites esenciales que la hacen imprescindible en las digestiones pesadas.

Es buena para los gases, el mal aliento. Pruébala como sedante natural si tomas 4 o 5 hojas en infusión antes de dormir.

Cilantro: Es una de las hierbas más utilizadas en todo el mundo. Tiene un aroma agudo y penetrante.

Combina con el pollo, el cordero y el pescado, en los platos con verduras.

Enriquece las salsas frescas, como el guacamole.

Como uso medicinal es digestivo, potenciador sexual y es bueno para el estrés.

PARA UN DESAVÍO

Hace tiempo, cuándo veíamos en el supermercado un pollo asado envasado al vacío, no nos apetecía especiálmente.

Hoy hemos descubierto sus utilidades, que son unas cuántas.

En mi caso, lo utilizo para completar otros platos y dá juego, os lo aseguro.

Para una ensalada con queso de cabra, aliñada con vinagre balsámico.

Para hacer sandwiches, cortado en trozos pequeños y mezclado con mahonesa, un poco de mostaza y ketchup, con lechuga y huevo duro.

Pero cuando triunfarás, es con ésta empanada, para la que necesitamos:

1 lámina de pasta brisa

2 tazas de bechamel (puedes usar la que tienes en la despensa )

3 yemas de huevo

1 cebolla

1 cucharada de perejil picado

Extiendes la pasta y cortas circulos del diámetro que gustes, y la misma cantidad de un diámetro menor, para las tapaderas.

Untas unos moldes con aceite y forramos con los círculos de pasta más grandes, pinchando el fondo con un tenedor.

Limpiamos el pollo de piel y huesos.

Mezclamos con la bechamel  2 de las yemas y reservamos.

Sofreimos la cebolla con 2 cucharadas de aceite, cuando esté blanda añadimos el pollo y salteamos un poco.

Fuera del fuego, incorporamos la mitad de la bechamel, rectificamos de sal y añadimos el perejil picado.

Vertemos una cucharada de relleno en cada molde y cubrimos con la bechamel restante.

Tapamos con un circulo de pasta,  y doblamos los bordes para sellar.

Pintamos con la yema restante batida y cocemos en el horno, precalentado a 180º hasta que la superficie esté dorada.

Se pueden consumir calientes o frías.

Como vereís, con un pollo entero asado tenemos para el pastel( medio pollo) y para la ensalada y los sandwiches.