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ARROZ NEGRO CON CREMA DE PIMIENTO, QUEDARÁS CONTENTO

17 Oct

Uno llegar a incorporarse al día

dos respirar para subir la cuesta

tres no jugarse una sola apuesta

cuatro escapar de la melancolía

cinco aprender la nueva geografía

seis no quedarse nunca sin la siesta

siete el futuro no será una fiesta

y ocho no amilanarse todavía

1.986 Mario Benedetti; “Memorándum”, preguntas al azar

Uno; levantarse dando la mano al nuevo día.

Dos; invitar a desayunar al optimismo.

Tres; recargar tu alma y tu organismo.

Cuatro; mirar al pasado sin melancolía.

Cinco; jugar al escondite con la alegría.

Seis; llenar de flores tus ventanas ahora mismo.

Siete; sonreír y desterrar el ostracismo.

Ocho; tener años y sentirte joven todavía.

Concha García; ” Utopías que a veces son realidades “

Arroz negro con chocos

Ingredientes para 4 personas:

500 gramos de arroz (son 125 por persona ya que es un arroz con poco acompañamiento)

2 chalotas

1 tomate grande maduro

2 dientes de ajo

1 pimiento italiano

1 choco grande de aproximadamente 800 gramos, o 2 medianos

2 litros de caldo de pescado (puede ser en tetrabrik)

4 o 5 sobres de tinta  congelada de calamar o las tintas de 5 calamares frescos.

sal y aceite de oliva.

Para el ajo

2 o 3 dientes de ajo, según guste más o menos fuerte

1 huevo grande

200 cl de aceite de girasol y 100 cl de oliva virgen o todo de oliva, según guste de fuerza

Un chorrito de limón y un pellizco de sal.

Para la crema de pimientos dulces:

1 frasco de pimientos del piquillo

1 pellizco de azúcar

1 pellizco de sal

Un chorrito de aceite de oliva

Preparación paso a paso:

Hacemos lo primero el ajo, poniendo en el vaso de la batidora el aceite de girasol y de oliva, los ajos cortados groseramente, el huevo, el chorrito de limón y la sal a gusto.

Introducimos hasta el fondo del vaso la batidora y accionamos el botón a velocidad fuerte, sin moverlo hasta que veamos que van ligando los ingredientes. Entonces la movemos de abajo a arriba hasta que emulsione toda la mezcla. Suele salir bien espeso y no es lo mismo que el alioli que se hace a mano en el mortero, con yemas de huevo, el ajo machacado y un hilo de aceite, moviendo sin parar, sin ningún tipo de ácido y por tanto mucho más fuerte de sabor, aunque rico rico rico. Guardamos en la nevera.

A continuación hacemos la crema de pimientos que es opcional, si queremos acompañar el arroz con ella, o montarlo en un aro como yo he hecho:

Sacamos y escurrimos los pimientos y los ponemos en el vaso de la batidora y le añadimos la sal, el azúcar y un chorrito de aceite de oliva y batimos hasta obtener una crema más o menos espesa en función de la cantidad de aceite. Reservamos en la nevera.

Lavamos y cortamos la sepia en trozos más bien medianos y cortamos las chalotas, el ajo, los pimientos y el tomate en trozos pequeños.

Ponemos tres cucharadas de aceite en la paella o en una sartén antiadherente y cuando el aceite esté fuerte doramos la sepia, evitando que baje la temperatura y que suelte agua. Cuando comience a agarrase la apartamos, ponemos otra cucharada de aceite y vamos rehogando por orden: la chalota con el ajo, el pimiento y por último el tomate, hasta que éste último reduzca un poco.

Rehogamos

Poner el arroz y rehogar el conjunto. A continuación añdimos el caldo o el agua calientes y por último las tintas que hemos machacado con un poco de sal, y diluido en un poco de agua o  caldo.

Rectificar de sal y subir el calor. Hervimos el arroz a fuego fuerte los cinco primeros minutos, los trece restantes a fuego medio y los dos últimos lo dejamos reposar tapado fuera del fuego.

Una vez listo lo servimos de la siguiente manera:

Ponemos un aro mediano untado con un poco de aceite en el centro del plato y ponemos en el fondo una capa de arroz.

Encima una capa de la crema de pimientos que hemos entibiado en el microondas y por último otra capa de arroz negro.

Quitamos con cuidado el aro y servimos acompañado de la salsa de ajo.

Delicioso y con una presentación diferente y divertida.

Nueve; sembrar las utopías de realismo.

Diez; clasificar los buenos momentos por categorías….

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PASTEL FRÍO DE SALMÓN REFRESCARÁ MOGOLLÓN

28 Jul

¿Que tiene el Sur que a todos nos gusta?…

Aquí en la parte  Occidental de España el sol se despierta un poco más tarde. Merece la pena sentarse en la playa cuando se quita su pijama que huele a jazmín y dama de noche, y después de darse un baño refrescante allá en el horizonte, se eleva imponente frente a tus ojos.

En los minutos que preceden al amanecer todo sigue aparentemente dormido, pero es sólo una vaga impresión. En realidad el reloj de la naturaleza sigue su curso.

Decenas de pequeños ojos asoman por los agujeros que siembran la arena húmeda. Son los cangrejos que se despiertan para coger algo de comida antes de que lleguen los bañistas.

Las gaviotas aún perezosas se dejan acariciar por los primeros rayos del sol. Más tarde irán a la gran despensa salada donde se servirán un suculento desayuno.

Mientras la blanca espuma cubre tus pies, la mente se deja mecer por el sonido acompasado de las olas, por el olor a yodo y algas.

Dos hermosos caballos se acercan al trote hasta la orilla, levantando con delicada elegancia sus largas patas. Y cuando están a punto de entrar en el mar sus jinetes los hacen girar,  y tras una hermosa cabriola galopan de nuevo por la infinita playa.

La fina arena se cuela entre tus dedos dejando que tu mente se relaje y disfrute.  Agradables sensaciones van y vienen como la brisa, el sonido de las gaviotas y del mar.

Después te diriges al tranquilo pueblo  y ves como despierta lentamente. Los pequeños balcones cuajados de geranios en una explosión de color que contrasta con la blancura de las fachadas. Los ancianos van ocupando los bancos sin prisas para disfrutar en compañía del frescor de la mañana. Los camareros van preparando con repetidos bostezos las interminables mesas que en unos minutos se llenarán con la algarabía de niños y mayores.

En el mercado todos los puestos están montados y ofrecen un sinfín de productos de la tierra : rayas para cocinar en “amarillo”, rapes para sopas, gambas rojas, mariscos vivos y “coleando”, sardinitas deliciosas en una parrilla. Verduras exquisitas y frescas: espárragos blancos, pimientos para el gazpacho, tomates para el salmorejo cordobés, setas para un revuelto con langostinos de Sanlúcar…

De vuelta a casa por las calles aún llenas de frescor y quietud, huele a jazmines, a hierbabuena que crece en los hermosos patios cuajados de limoneros. A un nuevo día que empieza de la mejor manera que podría hacerlo. A pesar de la crisis, de las preocupaciones, a pesar de los pesares…

Y tras ese día, cuando se acerca la hora del crepúsculo, es bonito volver de nuevo a la playa. Y enseñar a tus hijos en silencio ese momento mágico en el que sol decide irse a dormir para traer de nuevo una fresca noche.

Pastel frío de salmón

Ingredientes para 6 personas:

  • 4 patatas grandes o 6 medianas
  • 350 gramos de salmón ahumado de buena calidad
  • variantes en vinagre
  • 350 gramos de bonito en aceite de oliva
  • Mahonesa
  • Tres cucharadas de margarina
  • Pimiento morrón
  • Aceitunas para adornar (optativo)

Elaboración paso a paso:

Pelamos, cortamos las patatas en ruedas finas y las cocemos hasta que estén tiernas. Las colamos y las pasamos por un pasapurés o un colador fino. Mezclamos, aún tibias con la margarina y las extendemos en un trapo de cocina limpio y humedecido o en una esterilla de bambú plastificada.

Extendemos unas cucharadas de mahonesa sobre la superfície del puré de patata.

Sobre la mahonesa ponemos los variantes bien escurridos, en la cantidad que nos apetezca o más nos guste. Al salmón le va muy bien el sabor ácido de los encurtidos; coliflor, zanahoria, pepinillo…, de la cantidad que le pongamos depende un resultado más ácido o menos.

Ahora disponemos sobre los encurtidos, el salmón cortado en trozos de unos  3 centímetros.

Ponemos el bonito escurrido sobre los trozos de salmón.

Si queremos le ponemos un poco más de mahonesa, y vamos enrollando despacio el pastel.

Cuando esté completamente enrollado lo dejamos con cuidado en una fuente bonita o una bandeja y retiramos la esterilla o el trapo húmedo que lo contenía.

Hemos cortado los bordes exteriores para dar una forma más bonita y lo adornamos como más nos guste. Primero untando bien toda la superficie con mahonesa y después colocando tiras de pimiento o aceitunas o unas huevas rojas o negras…

Una vez terminado metemos en la nevera por 3 o 4 horas. Al servir lo podeis acompañar de más mahonesa en una salsera.

Yo he cortado unos corazones de pimiento morrón y le he puesto unos pocos encurtidos y queda así de apetecible.

Servir y disfrutar.

Un abrazo a todos.

EMPANADA RÁPIDA DE ZAMBURIÑAS CON TOMATE…, RESULTADO; JAQUE MATE.

27 Jun

Empanada de zamburiñas

Ingredientes para una empanada mediana:

  • 2 placas de masa quebrada congelada o fresca
  • 1 lata de zamburiñas en salsa
  • 1 lata de bonito del norte en aceite de oliva
  • 1 pimiento italiano o unas tiras de pimiento morrón
  • 1/2 bote de tomate frito con cebolla
  • 15 o 20 aceitunas manzanillas sin hueso (opcional)
  • 1 huevo duro (opcional)
  • 1 huevo para pintar la masa

Elaboración:

Pochamos el pimiento en un chorrito de aceite, hasta que esté blandito. En caso de usar pimiento morrón lo cortamos en trozos medianos.

Cocemos el huevo y lo cortamos en trocitos pequeños. Cortamos las aceitunas en trozos.

Ponemos a calentar la salsa de tomate con cebolla y le añadimos el pimiento italiano pochado, el huevo, las aceitunas y las latas de zamburiñas y de bonito. Le damos unas vueltas para que se integren los sabores. Apartamos y dejamos enfríar.

Cortamos las placas con un cortapastas para darle forma bonita en los bordes, guardando los recortes que sobren para adornar la empanada. Extendemos el relleno en una de las dos placas, dejando el borde libre para poder sellarla bien.

Tapamos con la otra placa y sellamos bien, doblando los bordes y haciendo un agujero en el centro a modo de chimenea.

Adornamos con los recortes que han sobrado y pintamos con huevo batido.

Horneamos hasta que esté dorada y crujiente

Cortada queda así de jugosa.

A pesar de llevar ingredientes de lata, os va a sorprender su sabor.

Un abrazo a todos.

CALABACINES RELLENOS DE TXANGURRO JAPONÉS. PA LA CRISIS EL SURIMI TE LLENARÁ DE PLACER.

27 Jun

Al señor calabacín le va muy bien el sabor del marisquito. Con una lata de txangurro o unas barritas de surimi y algunas gambitas…, delicioso. Os aseguro que repetiréis .

Calabacines rellenos de cangrejo o surimi

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 calabacines grandes, redondos o alargados
  • 2 puerros
  • 150 gramos de calabaza
  • La carne de vaciar los calabacines
  • 10 palitos de cangrejo
  • 12 gambas congeladas peladas (opcional)
  • 1 lata de carne de cangrejo (opcional y en ese caso sin gambas)

Para la bechamel de tomate:

  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • 2 cucharadas rasas de harina
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • Leche caliente (la que admita hasta tener una bechamel ni demasiado ligera, ni demasiado espesa. Pimienta y una puntita de chili en polvo (opcional este último)
  • Queso suave para gratinar

Preparación:

Vaciamos los calabacines con un sacabolas o una cuchara.

Los ponemos a hervir en una olla con agua y sal, hasta que estén más bien al dente, es decir un poco blandos pero no demasiado o se romperán al rellenarlos.

Reservamos y vamos sofriendo el puerro cortadito en tres de cucharadas de aceite

Añadimos la calabaza en trozos pequeños y la carne de los calabacines. Sofreímos hasta que la verdura esté al dente.

Escurrimos el exceso de aceite, si lo hubiera, y reservamos. Vamos haciendo la bechamel con tomate.

Ponemos la mantequilla y el aceite en una sartén o cazo de fondo grueso, y cuando se caliente incorporamos la harina y hacemos un roux (que es la mezcla de la harina con la materia grasa, hasta que quede homogénea).

Cuando comience a dorarse un poco la harina, le vamos añadiendo poco a poco la leche, hasta obtener una bechamel ni demasiado fina ni demasiado espesa. Debe tener cierta consistencia pero resultar ligera al paladar.

Salpimentamos y ponemos el tomate, cuando le quede poco para estar lista, es decir a los 10 o 15 minutos.

Una vez lista la bechamel (los 12, 15 minutos necesarios para que la harina se cocine y no sepa a crudo y para obtener el punto deseado de consistencia) incorporamos el surimi en este caso troceado y las gambas si las hubiera, o la carne de txangurro troceada con la mitad del surimi.

Y las verduras que teníamos reservadas

Lo tenemos todo un minuto para que se integren los sabores y apartamos. Vamos rellenando los calabacines.

Espolvoreamos con el queso y gratinamos en el horno.

Los servimos acompañados de salsa de tomate

Deliciosos con una vinito blanco seco…, o un rosado bien fresco.

Otra opción sería hacerlos sin bechamel, poniendo arroz cocido y mahonesa con un poco de tabasco o tomate frito, y servirlos fríos.

Espero que os guste. Un abrazo a todos.

SUSHI CON TEMPURA DE LANGOSTINOS ESBELTOS Y FINOS

19 Abr

Hola queridos amigos.

Durante el mes de Febrero elaboré recetas “extra” con el fin de disponer de más tiempo tras la mudanza. El “Sushi con tempura” esperaba para salir tras la receta de las torrijas, pues lo tenía prometido desde que elaboré los “California Maki Roll”. La historia que lo acompaña hace honor a su país de origen, Japón.

Cuando la escribí no había ocurrido el grave terremoto y el posterior tsunami, en la región de Tohoku, que es el que ha dejado quizás las más terribles consecuencias.

A las miles de vidas perdidas y  personas desaparecidas, hay que sumar las decenas de miles que han perdido todo cuanto tenían.

Como siempre que ocurren catástrofes de estas dimensiones, la mayoría de los países cooperan enviando ayuda material y humanitaria. ( Más abajo os doy la dirección de la página oficial de la embajada de Japón en España, para aquel que quiera visitarla y mandar un donativo a través de una linea segura y fiable).

Si bien estas ayudas son tan necesarias como agradecidas por los japoneses, hay heridas que tardarán en curar. Heridas que producen profunda tristeza y necesitarán tiempo y coraje para ir sanando poco a poco. Y aquí es donde la filosofía de esta nación nos llena de admiración; con su entereza, su calma a pesar del sufrimiento, y su fortaleza.

Los valores de la sociedad japonesa han salido a flote, en una situación tan inesperada e implacable como es a veces la fuerza de la naturaleza. La templanza con la que están llevando unas circunstancias tan difíciles y tristes son un ejemplo para muchos de nosotros.

El formidable carácter japonés me ha llevado a reflexionar sobre la filosofía de una sociedad, cuyos pilares son más ancianos que los samuráis o los viejos templos budistas y sintoístas que se reparten por toda la nación.

Meditando sobre ello, he buscado un pequeño libro de leyendas y cuentos japoneses, que me regalé hace unos meses. Son antiguas historias, regadas de sabiduría, que se transmitieron oralmente durante siglos, antes de ser inmortalizadas en papel, entre los siglos VIII y XII . (La era Heian)

Después de cerrar la pequeña tapa he decidido que guardaré la interesante historia sobre el Japón actual para más adelante, y en su lugar escribiré un cuento. La historia (monogatari) saldrá de mi imaginación, pero tendrá un argumento basado en los valores y los patrones estéticos, que se ven reflejados en las leyendas japonesas que he leído, y que me han hecho comprender porqué este país siempre ha sido y será “El Bello País del Sol Naciente”.

A modo de introducción, me he permitido explicar el significado de algunos  conceptos, así como los valores que constituyen la esencia de estas historias.

*Jizo es el dios de los niños y los caminos, y guía de las almas en el tránsito al Más Allá, es un bosatsu. Los bosatsu son seres que han renunciado al Nirvana para ayudar a la gente a alcanzar la iluminación.

*Kannon es la diosa de la misericordia.

*Mochi, Son unas bolitas dulces de arroz, que se elaboran para festejar el Nuevo Año.

*El respeto. La veneración y el respeto hacia los padres y ancianos, que representan la sabiduría y la experiencia terrenales. El respeto hacia todos los seres humanos y a los seres vivos.

*La seda. Los trajes de las mujeres de la época, (Kimonos) de la mejor seda, crujían suavemente con el delicado movimiento.

*El zorro, como otros animales, es un ser mágico. Su poder aumenta con el paso del tiempo, llegando al máximo cuando cumple mil años, entonces se le llama “zorro de nueve colas”. Su papel puede ser tanto maléfico como benéfico en las historias.

*La educación.Forma parte del respeto, y lleva implícitas unas normas y costumbres a seguir. Por ejemplo: Está mal visto extender un dedo para señalar algo. Sólo si es necesario se indica el lugar referido extendiendo la palma de la mano con el pulgar hacia dentro. Hay algunas normas de educación que nos pueden resultar chocantes si desconocemos su significado, por ejemplo: Sorber ruidosamente la sopa es señal de buena educación porque indica que te resulta sabrosa.

*La generosidad.  Es una de las mayores virtudes de Toyonari (el protagonista).

*La humildad.  El poco apego a los bienes materiales. Encontrar los verdaderos valores de la vida.

*La importancia de la familia. El amor que ayuda a mantener los pies sobre la polvorienta tierra.

*La sabiduría. Es haber encontrado el verdadero sentido a nuestra existencia, el valor que engloba a todos los demás…, y el más difícil de alcanzar.

La montaña de los cuatro Jizo (Primera parte)

La mañana amanecía glacial y gris. Toyonari se levantó de la mesa después de tomar un cuenco de té caliente para engañar el hambre. El día anterior, había decidido ir al pueblo para vender lo único que poseía; unos haces de leña.

Le apenaba pensar que su familia no tendría con qué encender la chimenea. El invierno estaba siendo duro y la casa era fría, pero necesitaban alimento y si conseguía cambiar la leña por arroz no morirían de hambre.

Dio un beso a sus dos hijos y se agachó para que su anciana madre le besara en la frente y bendijera su viaje*. Su esposa Kumiko salió a la puerta. Sentía angustia por él; el camino era largo y peligroso cuando había tormentas de nieve. Se inclinó a modo de despedida, sin que sus viejas ropas crujieran*, el la abrazó y prometió que volvería antes de medianoche.

Juntó toda la leña, la cargó como pudo a su espalda y se dispuso a partir. Debía llegar al mercado antes del mediodía, porque a esa hora todos se marchaban a comer.

Llevaba andando unas dos largas horas, cuando se encontró con un pequeño zorro rojo* de mirada astuta.

¿Adonde vas con este frío y cargado hasta los tobillos?, preguntó el gracioso zorro. Voy al pueblo y llevo mucha prisa, contestó Toyonari.

¿Me podrías llevar contigo?, iba en esa dirección pero me he lastimado una pata y no puedo casi andar sobre la nieve.

¿Bromeas?, ¿no ves que llevo todo el peso que soy capaz de soportar y si te cojo me será imposible dar un paso más?.

Te haré compañía y tu camino se  hará más ameno, dijo el zorro. Además, si me subo en una de tus botas casi no lo notarás. Llevo horas aquí medio helado y nadie pasa por este camino. Por favor, ¡moriré de una forma atroz si no me llevas contigo!.

Toyonari compadecido adelantó el pie izquierdo y de un salto el zorro se instaló sobre la bota que lo cubría. De inmediato sus piernas recobraron vigor y ligereza, pero la preocupación le hizo pensar en otras cosas.

Durante un buen rato ninguno despegó los labios. El bueno de Toyonari iba centrado en sus pensamientos; si consigo cambiar parte de la leña por arroz y con la otra parte voy al templo y la vendo a los monjes, quizás pueda conseguir una gallina. Al menos tendríamos algunos huevos para mis hijos.

Tan ensimismado se encontraba que no se dio cuenta de que había perdido un haz de leña. Cuando fue consciente de la pérdida era demasiado tarde para intentar volver a buscarla.

¡Que mala suerte la mía!, se lamentó, si doy la vuelta me arriesgo a encontrar el mercado vacío. Tendré que conformarme sólo con el arroz, ¡que mala suerte!.

¿Porqué te lamentas?, le preguntó el zorro. Seguramente con la carga tan grande que llevabas no hubieses podido llegar ni a la mitad del camino. Será una suerte que puedas soportar el peso que llevas ahora.

Tiene razón, meditó Toyonari, creo que me cegó la necesidad. Es ahora con la mitad de la leña y casi no puedo…, ¡Y aún falta un buen rato para llegar al pueblo!. Si atajara por el viejo túnel de la montaña ahorraría tiempo.

El zorro viendo que Toyonari abandonaba el camino, le preguntó: ¿Porqué nos desviamos?, podríamos perdernos en la nieve y jamás nos encontrarían.

Vamos por el viejo túnel de la montaña.

¡El viejo túnel!, exclamó el zorro. ¿ Has oído que la montaña está encantada desde que desaparecieron los cuatro Jizo*?.

Es la única forma de llegar a tiempo al mercado. Así lo he decidido y así lo haré.

El zorro sonrió con astucia pero no dijo nada. Se agarró aún más fuerte a la pierna de Toyonari y poniéndose la cola a modo de abrigo, se quedó dormido.

De nuevo, Toyonari sintió más ligeras sus piernas, y a pesar del gélido viento y el ruidoso sonido de sus tripas, el amor a su familia le daba ánimos. Imaginaba que llegaba a casa cargado de mochi* para sus hijos, un precioso Kimono de seda para su mujer y una jarra de leche de soja para su anciana madre, a quien con amoroso respeto ayudaría a bajar al jardín para que tocara las cintas del árbol, pues era ciega.

Con la llegada del Año Nuevo siempre colocaban un pino en la puerta de la casa y todos colgaban tiras de papel, pero este invierno no habían podido comprarlo.

Entristecido por éstos últimos pensamientos, bajó la cabeza y divisó un pequeño bulto bajo la nieve, del que asomaba un trozo de tela. Al parar bruscamente, el zorro se despertó sobresaltado.

¿Que ocurre?, preguntó.

¿Has visto ese bulto bajo la nieve?, dijo extendiendo la palma de la mano para señalar la dirección exacta*.

Si, contestó el zorro.

¿Que será? exclamó Toyonari.

La única forma de averiguarlo es destaparlo.

Toyonari no estaba muy convencido, el tiempo apremiaba y recelaba de lo que pudiera haber bajo aquella tela.

Ve hombre, le espetó el zorro. De todas formas no estás solo, yo te acompaño en tu bota.

Vaya, ¡menudo alivio!, un pequeño zorro me acompaña…

Se acercó despacio y retiró con cuidado la tela. ¡Una mujer!, la pobre habrá muerto de frío y no hace mucho, pues sus manos están aún tibias.

Pero fue decirlo y la mujer se movió un poco.

¡Está viva!, es un milagro con esta temperatura.

Debemos ayudarla, dijo el zorro. Prende una hoguera con la leña para que entre en calor.

Toyonari  sintió que desfallecía. Esa leña era la moneda que le proporcionaría arroz a su familia, además; si casi no podía andar sobre la nieve, ¿como sacaría fuerzas para talar un nuevo árbol sin tomar algo de alimento?. Pero si no proporcionaba calor rápidamente a esa mujer, probablemente moriría de frío.

Sólo un instante de humana y justificada duda, y estaba encendiendo el fuego.

Cada vez que ponía leños Toyonari se sentía desfallecer y al mismo tiempo el alivio de ver como la vida volvía a ella.

Sacó de su bolsillo una petaca con sake que llevaba para soportar el frío, y le dio a beber pequeños sorbos, hasta que el color volvió a su rostro.

Cuando entró por fin en calor pidió que la incorporara. La mujer vestía un  kimono de la más exquisita seda con bordados en plata y jade.

¿Quien eres amable caballero?

Cabizbajo y triste le contestó: Soy Toyonari, un pobre campesino que ahora no tiene con que alimentar a su familia.

No te angusties Toyonari. Yo me dirigía a la montaña cuando me ha sorprendido un demonio que ha intentado robarme la vida. Con tu generosidad me has salvado y te recompensaré, pero mi intuición me dice que eres un hombre honrado y listo y voy a ofrecerte algo mejor. Si me acompañas allí la recompensa será mucho mayor. Tanto que te aseguro que serás un hombre feliz hasta el fin de tu existencia.

Sin embargo, piénsalo bien. En la montaña viven 4 demonios que intentan quedarse con el alma de quien pone los pies en ella. Si te los encuentras no debes hacerles caso, pase lo que pase. ¿Aceptas mi oferta?.

Toyonari meditó un momento y le dijo: Si no te acompaño solo aceptaré la misma cantidad de arroz que hubiese obtenido por la leña. Ni un grano más.

Así será, le contestó la mujer. Pero entonces ¿no me acompañarás a la montaña?.

Toyonari estaba tentado a aceptar la oferta, al fin y al cabo, ¿que tenía que perder?. Ya nada le quedaba y sobre la mesa de su humilde casa, no había más que 5 cuencos vacíos esperando. En cuanto a los demonios…, le infundían algo de miedo, es cierto, pero no hay peor demonio que el hambre y la desesperación, así es que eso ya lo llevaba adelantado. No, no era por eso por lo que decidió rechazar la oferta.

Debo llegar a mi casa antes de medianoche para no preocupar a mi familia.

Bien Toyonari, una palabra dada hay que cumplirla, pero no nos llevará mucho tiempo ir a la montaña y mi casa está de camino.Vayamos en su dirección; tomarás lo que te he prometido y yo continuaré sola la empresa que tengo encomendada.

Y se pusieron en camino.

La casa no aparecía y cada vez se acercaban más a la montaña.

Señora, ¿No dijiste que tu casa estaba de camino a la montaña?.

Así es, sólo un poco más y ya estamos.

El zorro no decía nada pero de vez en cuando, arrugaba sus astutos ojos y sonreía.

Estaban en la falda de la montaña y se divisaba el viejo túnel.

El viejo túnel está frente a nosotros y de su casa ni rastro…, me ha mentido, pensó Toyonari con amargura.

Justo cuando se iba a dar la vuelta, la mujer se puso junto a la boca del túnel y ¡desapareció!.

¿Has visto eso?, le preguntó Toyonari al zorro, la mujer se ha esfumado.

El zorro le contestó. Sí, ha entrado en su casa para coger lo que te prometió. Es bonita ¿verdad?. Pequeña y hermosa como un templo. Parece el hogar de la diosa Kannon*

Toyonari se restregaba los ojos y miraba, una y otra vez, pero no veía ni tan siquiera una puerta, menos aún una casa.

¿Como va a haber un templo dentro de una montaña?, no te burles de mí.

Te aseguro que yo veo esa casa, le contestó el zorro. Tiene un patio con la estatua de una mujer que se parece mucho a ella. Los pájaros se refrescan en un minúsculo estanque lleno de flores de loto, y en el centro hay un gran pino con tiras de papel de seda, que llevan letras cubiertas de polvo de plata.

Toyonari cegado por el pesimismo, fruto de largos meses de penurias y sinsabores, se dispuso a desandar el camino, pensando, ¡cómo no!, en su mala suerte.

Se sentía engañado por la mujer y la incertidumbre le roía las entrañas. ¿Que será de mi familia ahora que llego con las manos vacías?…, pero, ¿y si es cierto lo que dice el zorro?, el puede ver lo que yo no veo y es cierto que esa mujer se parecía a una diosa, aunque no recuerdo ahora su nombre. ¿Y si vuelve con el arroz y para entonces ya me he marchado?.

Sin darse cuenta, Toyonari había dado la vuelta.

Sabía que volverías, le dijo el zorro. Eres hombre generoso y honrado, listo y respetuoso, por lo que puedo ver, pero te falta algo importante.

Sin esperar a que Toyonari respondiera, el zorro continuó; es algo que has perdido y debes recuperar lo antes posible: La fe y la confianza en ti mismo.

Continuará …

* Para quien quiera saber la situación actual de Japón, tras los terremotos, o desee hacer una donación:

http://www.es.emb-japan

Embajada de Japón en España:  Calle Serrano, 109. 28006 Madrid.

Sushi con tempura de langostinos

Ingredientes para 4 personas:

  • 250 gramos de arroz para sushi
  • 1 aguacate
  • 8 langostinos
  • 6 palitos de surimi (partidos a lo largo en dos)
  • Mahonesa japonesa o normal
  • 3 láminas de alga nori
  • huevas de arenque o de pez volador
  • Salsa de soja
  • 70 gramos de harina especial para tempura
  • 100 ml de agua helada
  • Aceite de maiz o girasol para freir la tempura

Preparación del arroz para sushi:

Lavar el arroz en abundante agua fría y escurrir.

Cubrir con agua fría y dejar que repose durante 20 minutos

Pasado este tiempo, escurrir y aclarar varias veces, hasta que el agua salga transparente.

Ponerlo en una olla con 400 ml de agua (para 250 gramos de arroz) y llevar a ebullición

Bajar el calor, a fuego lento, y tapar la olla. Dejar cocer hasta que se evapore el agua. Unos 10, 12 minutos.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco. Estando aún caliente le ponemos 2 cucharadas soperas de vinagre para sushi, o en su defecto: 2 de vinagre de arroz, mezcladas con 2 cucharadas de azúcar. Quedará mejor si lo ayudamos a que se enfríe, haciendo aire con un abanico o un trozo de cartón.

Para conseguir un buen resultado en la receta el arroz debe quedar pegajoso.

Mientras se enfría hacemos la tempura:

Ponemos en un bol el agua helada y añadimos la harina, poco a poco, removiendo con unas varillas de mano para evitar posibles grumos. Es sencillo y se prepara rápido.

Quitamos la cáscara con cuidado a los langostinos, dejando la cola sin pelar.

Ponemos aceite a calentar en la sartén y cuando humee un poco, vamos metiendo los langostinos en la tempura, agarrándolos por la cola. (Se puede añadir una yema de huevo para enriquecer la tempura, aunque yo no lo hecho)

Vamos ahora a elaborar el rollo de sushi con la tempura de langostinos:

Plastificamos una esterilla de bambú y ponemos sobre ella el alga nori con la parte más mate hacia arriba

Nos mojamos las manos y cogemos una bola de arroz y la situamos en el centro del alga. Lo extendemos hacia los bordes, dejando un margen de unos 3 cm en la parte superior. (yo he utilizado el alga entera quizás por las fotografías, pero recomiendo cortar el alga por la mitad)

Ponemos un poco de sésamo (yo he puesto muchísimo para la foto, pero así sale seco el rollito) y le damos la vuelta con cuidado, dejando el arroz hacia abajo.


Una vez dada la vuelta, ponemos primero dos o tres langostinos en tempura, unas tiras de aguacate, y el surimi. Ponemos mahonesa por encima y procedemos a enrollarlo.

Como veréis, sobra bastante alga, con la mitad hubiese sido suficiente. Es una buena forma de que veáis con claridad porqué se suele utilizar media lámina de nori.

Enrollamos con ayuda de la esterilla, apretando al llegar abajo y tirando a la vez de la parte superior

Con un cuchillo mojado en agua cortamos por la mitad, ponemos en paralelo los dos trozos y los volvemos a cortar por la mitad.

También he preparado California Maki Roll, rebozados esta vez en huevas de arenque que venden en Ikea a un precio muy económico. Sí en Ikea, en serio.

Así podéis ver las dos formas posibles: rebozar el arroz antes de dar la vuelta al alga, como en el anterior rollo de sushi con tempura, o hacerlo cuando ya está enrollada como con este California Maki Roll.

La elaboración del California Maki roll viene en la categoría de arroces. O buscando sushi por etiquetas.

No quiero despedirme sin mandar todo mi cariño y solidaridad para el pueblo japonés. Voy a intentar hacer unas grullas de origami. Si alguien quiere ver como se hacen dejo la dirección de un blog que lo explica detalladamente, además de informaros de su finalidad, que es hermosa. Es un bonito blog lleno de curiosidades y fotografías. Merece la pena visitarlo .

La dirección es: http://www.unajaponesaenjapón

Un abrazo a todos.

RISOTTO DE GAMBAS PARA MARCARTE UNAS SAMBAS

31 Ene

En la entrada del 4 de Diciembre teníamos la receta de pimientos del piquillo rellenos, y para acompañarlos llevaban un risotto de gambas. La elaboración de éste último quedó pendiente por mi parte y ahora, a pesar de estar publicando recetas económicas, he decidido subirla. No es mi receta más barata, pero tampoco penséis que es algo prohibitivo. Si la receta se elabora con gambas rojas congeladas, como la he realizado yo, el precio puede ser un máximo de 7 a 10 euros, para unas 8,10 gambas (de las grandes). El precio del plato, se verá reducido si utilizamos arroz bomba (el normal para la paella) en sustitución del arroz para risotto. Para aquellos que lo desconozcan, el arroz bomba tiene prácticamente el mismo resultado en este plato italiano que los arroces; arbóreo, carnaroli, vialone nano, etc. El resto de ingredientes, tomate concentrado incluido, son de un muy bajo costo para hacer un plato diferente, en una ocasión especial. (calculando el precio final del plato puede oscilar de 10 a 14 euros para 4 comensales, unos 3 euros por persona)

Risotto de gambas

Ingredientes para 4 personas:

-400 gramos de arroz carnaroli o bomba
-4 cucharadas de salsa de gambas (a continuación su elaboración)
-1 chalota o media cebolla blanca dulce
-15 gramos de mantequilla
-1 chorrito de crema de leche o nata líquida
-1/2 vaso pequeño de vermout blanco o vino blanco seco
-sal y pimienta
-fumet de pescado(hecho con pescado de roqueo o comprado en pack)

Elaboración:

Hacemos la crema o reducción de gambas, para lo que necesitamos:
-Las carcasas y las cabezas de las gambas
-2 cucharadas de aceite de oliva
-1 cucharada de tomate concentrado
-1/2 de vaso pequeño de brandy

Ponemos las dos cucharadas de aceite en la sartén y cuando esté bien caliente, incorporamos las cabezas y las carcasas de las gambas.

Les añadimos el tomate concentrado y las flambeamos con el brandy.

Las aplastamos con el cacillo para sacar todo el jugo y las pasamos por el chino, reservando la salsa concentrada. Preparamos los ingredientes para hacer el risotto.

Sofreimos la chalota bien cortadita en mantequilla, le añadimos el arroz y lo removemos con la cebolla para que vaya soltando el almidón que lo hará cremoso

Añadimos la salsa de gambas y removemos el conjunto

Le añadimos el vino o vermout, y esperamos a que lo absorba, removiendo a la vez el arroz. Una vez quede sin líquido, añadimos el fumet caliente, poco a poco. (En la entrada del 4 de Diciembre, explico como hacer un fumet, sólo tenemos que sustituir la cabeza de bacalao por 4 o 5 pescados de roqueo) Vamos añadiendo líquido cada 4 o 5 minutos y removemos para que quede cremoso, cuando lo absorba casi todo, volvemos a añadir fumet hasta unos 4 minutos antes de terminar la cocción. Dependiendo del tipo de arroz empleado el risotto estará listo en unos 19 o 20 minutos, si es bomba; o unos 18, si es carnaroli.

Es importante añadir el fumet poco a poco, y remover para conseguir cremosidad. Unos 4 minutos antes del final de la cocción, en mi caso al ser carnaroli, cuando llevaba 14 minutos, le puse por última vez el fumet, esperé un par de minutos y le añadí un chorrito de crema de leche, porque este risotto no lleva queso. (Añadimos las gambas cortadas justo antes de echar la crema de leche, aunque yo en la receta no las puse porque usé el risotto como guarnición de los pimientos que rellené con estas gambas)

Dejamos reposar un par de minutos y ¡a disfrutar!

En la entrada de piquillos tenía esta pinta:

PASTEL DE MASA BRIE CON BRÓCOLI Y PALITOS DE CANGREJO.

27 Ene

Con unos ingredientes de bajo costo pero de la mejor calidad, vais a saborear un pastel lleno de nutrientes y riquísimo al paladar.

¿Verdad que ahora al verlo terminado os sugiere mucho más?. El surimi no es un ingrediente que se trabaje solo en frío, se me ocurre en unos buñuelos con gambas por ejemplo. Lo importante es que sea de buena calidad, pues incluso en productos económicos como estos palitos, los hay de diferentes calidades. Yo recomiendo los congelados, al menos para cocinar en caliente porque así no pierden la textura. El resto de ingredientes; verdura, lácteos y huevos, hacen de este plato un alimento completo que podemos acompañar de una ensalada verde o una crema de legumbres para completar el menú.

Pastel de brócoli y surimi

ingredientes:

  • 1 lámina de pasta brisa (fresca o congelada)
  • 200 gramos de palitos de cangrejo (congelados de tamaño grande, mejor que frescos)
  • 200 gramos de brócoli hervido durante 7 minutos en el agua justa que lo cubra y un poco de sal
  • 4 huevos medianos
  • 100 ml de leche
  • 200 ml de nata agria (o 200 gramos de queso cremoso)
  • 150 gramos de queso emmental
  • sal y pimienta

Preparación:

Ponemos la lámina de masa brisa sobre un molde desmontable de unos 25 cm de diámetro. Recortamos la masa sobrante presionando sobre la parte superior del molde, y pinchamos la base.

Repartimos por toda la base, garbanzos o alubias para evitar que la masa suba en su pre-horneado.

Metemos el molde en el horno pre-calentado a la temperatura que indique el fabricante, durante 8 o 10 minutos. Sacamos el molde y quitamos las legumbres con cuidado de no quemarnos. Reservamos la masa semi-cocida en el molde mientras preparamos el relleno del pastel.

Preparamos los ingredientes

Batimos los huevos y le añadimos la nata agria (o el queso cremoso)

Añadimos la leche y el queso emmental y volcamos la mezcla sobre la masa pre-cocida


Repartimos los palitos de cangrejo y el brócoli, en la mezcla anterior

Horneamos el pastel en el horno precalentado, según indique el fabricante de la masa. Tenéis que tener en cuenta que restaremos el tiempo de pre-cocción que no suele venir en las instrucciones. El mío ha tardado 20 minutos a 190º

Esperamos que esté templado, o incluso frío y os aseguro que os va a sorprender el rico sabor que tiene

Que os aproveche tanto al paladar como al bolsillo. Un abrazo